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Probablemente muchos han notado que a veces las chicas bellas salen con chicos bastante comunes. O al revés, un hombre guapo tiene una relación con una chica que luce típica. Por algún motivo este dato le parece absurdo y ridículo a mucha gente que se hace la misma pregunta: ¿cómo puede ser posible? Esto tiene una simple explicación: lo que sucede es que la belleza de una persona no siempre depende de sus cualidades físicas. Se trata de una especie de magia de la atracción.

Sensualidad

Muchos suponen que si tu aspecto físico coincide con un «estándar» establecido en la sociedad, automáticamente te vuelves sexy, pero es un mito. La sensualidad no depende completamente del aspecto físico. Se percibe en autocontrol, carisma y confianza en sí mismo.

Determinación

La persona que lucha por sus propósitos, que con sus actos demuestra que en este mundo todo es posible, jamás pasa desapercibido.

Buen sentido del humor

Es una de las cualidades más destacables del ser humano. Un buen sentido del humor indica que la persona es interesante y garantiza el éxito en cualquier compañía. Como las flechas de Cupido, puede conquistar de inmediato.

Elasticidad

No importa qué tan perfecto luzcas; si no sabes dominar tu cuerpo, arruinarás tu belleza. Si te mueves con gracia, ya sea bailando, caminando o comunicándote en lengua de señas, esto, sin duda, adornará tu look.

Confianza

Una voz insegura, hombros inclinados, la incapacidad de opinar… todas estas son señales de una persona nada atractiva.

Decisión

Las dudas no atraen y no favorecen las relaciones saludables. La decisión debe estar en todo: empezando con qué helado comprar y terminando con en qué país vivir.

Inteligencia

La inteligencia no es estudiar en una universidad, sino la habilidad de razonar sabiamente. La habilidad de entender a cualquier persona, sin duda, atrae y cautiva.

Detalles

Un pequeño detalle en tu aspecto físico, incluso el más mínimo y divertido, puede atraer tanta atención que tu look quedará para siempre en la memoria de la persona adecuada. Presta atención a los detalles.

La habilidad de ser un interlocutor interesante

No solo se trata de saber muchas cosas y tener la capacidad de opinar, también de la habilidad de escuchar. No hables únicamente de ti. Debes llevar un diálogo de igualdad con tu interlocutor.

Algo especial

En el mundo moderno de copias, ser único es un gran tesoro. En realidad, todos tenemos alguna peculiaridad especial. Simplemente algunos no la aceptan y otros creen que es una desventaja. Pero eso es lo que nos vuelve únicos. ¡No temas ser original!

Porque al final de cuentas, el aspecto físico deja de encantar, mientras que la inexplicable magia de la atracción se queda contigo para siempre.

Tomado de culturacolectiva

Cuando conocemos a alguien nuevo, nos toma tan sólo 7 segundos (sí, escuchaste bien, ¡solo 7 segundos!) decidir si nos cae bien o no. Obviamente, funciona al revés también. Esto puede representar mucha presión especialmente si eres una persona ansiosa o tímida por naturaleza.

1. Los ojos lo dicen todo

El contacto visual es una muestra universal de confianza social y honestidad. Como más de la mitad de toda la comunicación es visual y no verbal, mirar a los ojos de otra persona te dará un impulso instantáneo de simpatía (o antipatía). ¿Te preocupa cómo mantener un equilibrio entre lucir seguro y parecer espeluznante? Solo recuerda seguir la proporción 60:40, y serás el ganador.

2. Sonríe y el mundo te sonreirá

Personaliza cada reunión social con una sonrisa sincera, y conocer a gente nueva te será fácil. La gente forma su actitud hacia otras personas basándose en cómo las hacen sentir; sonreír provoca endorfinas y, por lo tanto, te asocia en la mente de otras personas con sentimientos bonitos de bienestar.

3. La forma de saludar sí importa

El componente más sencillo -y muchas veces pasado por alto- de una introducción exitosa es un saludo humilde. En lugar de entablar una conversación con saludos extensos, lo cual podría lograr que la gente cuestione tu sinceridad, preséntate con un simple «Hola». Dilo con una sonrisa y estarás a medio camino rumbo al éxito.

4. Sé transparente

En 7 segundos se pueden enviar muchas señales, así que haz que cada detalle cuente y deja que la persona que acabas de conocer sepa que eres una persona abierta y digna de su confianza. Intenta tener un lenguaje corporal relajado: desabrocha el botón superior de tu chaqueta, no cruces los brazos, mantén recta tu postura.

5. Elige los ángulos correctos

La psicología del lenguaje corporal tiene un efecto fascinante sobre la primera impresión. Expresa tu interés en la persona con un inclinamiento escasamente perceptible hacia adelante mientras estás hablando con ella. Imagina que es la única persona en toda la habitación en ese momento y tu sinceridad brillará.

6. Emana optimismo

El positivismo es contagioso, somos más propensos a rodearnos de gente que hace de este mundo un lugar un poco más genial. Así que haz un esfuerzo consciente para evitar frases negativas, y la persona te recordará por lo que eres, no por tus quejas.

7. Recuerda que no todo se trata de ti

Un error clásico fácil de cometer es ponerte nervioso cuando tienes que hablar de ti. Pero una de las mejores maneras de agradarle a la gente instantáneamente es mostrar un interés genuino en la persona que está enfrente de ti: haz preguntas con sentido y escucha con atención.

Tomado de genial.guru

Tensión nerviosa

En 2013 la revista Biology Letters publicó datos acerca de que las mujeres con un nivel alto de la hormona del estrés cortisol son menos atractivas para los hombres.

Falta de sinceridad

Según las investigaciones, las mentiras son una de las cosas más repugnantes del ser humano. Incluso la mentira más pequeña puede lograr que la gente evite tu compañia.

Falta de sueño

En 2010 los científicos de Suecia demostraron que cuanto menos duerme una persona, más la evitan los demás.

Malas intenciones

En 2014 en una investigación china a los voluntarios se les ofreció evaluar las fotos de personas con expresiones faciales neutrales pero con distintas descripciones emocionales. Se determinó que las personas con características negativas le gustan menos a la gente.

Postura cerrada

Científicos de cuatro universidades estadounidenses llegaron a la conclusión de que los brazos cruzados, hombros encogidos y otras señales de una postura cerrada apartan a los demás.

Pereza

Especialistas de las universidades de Wisconsin y Nueva York comprobaron que una persona perezosa no provoca interés en los demás.

Cara demasiado feliz

En la Universidad de Columbia Británica en 2011 descubrieron que a las mujeres no les gustan los hombres con rostros demasiado felices.

Aspecto demasiado engreído

En la misma investigación, los científicos también descubrieron que a los hombres no les parecen atractivas las mujeres demasiado engreídas.

Aroma corporal similar

En la Universidad de Nuevo México llegaron a la conclusión de que las personas con un aroma corporal similar no se atraen entre sí porque subconscientemente se creen familiares.

Falta de sentido del humor

Psicólogos de la Universidad de Ulster afirman que independientemente del sexo, las personas que no tienen sentido del humor no son muy atractivas.

 

Tomado de genial.guru

Portrait of a man hiding his face behind a question mark

1) No definir tu identidad

Si no consigues definir tu identidad acabarás por generar confusión en torno a tu marca. Es importante que encuentres un elemento diferenciador. Para ello debes analizarte y descubrir quién eres, en qué destacas o para qué vales. ¡Sé tu mismo!

2) Objetivos no definidos

Si no tienes claros tus objetivos será difícil que te encuentren o que te conozcan. Es importante que te pongas una meta, que tengas claro cuáles son tus objetivos:

  • Por qué quieres ser conocido;
  • Qué quieres conseguir;
  • Cómo alcanzar tus objetivos, etc.

3) No seguir una estrategia

Es un error común saltar pasos en la creación de marca personal para conseguir antes nuestros objetivos. Es normal empezar a crear un blog o abrir perfiles en las redes sociales para darnos a conocer, sin realmente saber ni qué queremos hacer.

Principio del formulario

Es muy importante que definas tu estrategia antes de crear tu blog o empezar a registrarte en las diferentes redes. Descubre dónde realmente quieres estar y cómo quieres hacerlo.1

Final del formulario

4) Usar diferentes nombres de usuario

Por veces se suele ver que una misma persona usa diferentes nombres de usuario en sus redes sociales, lo que no es nada aconsejable, ya que lleva a que sea difícil encontrarle en las diferentes plataformas.

Hay que facilitar quién te busca en Internet por eso es importante que uses el mismo nombre de usuario,sobretodo en las redes sociales donde vas a trabajar tu marca personal. También deberías usar la misma foto de perfil, pues será más fácil reconocerte.

5) No diferenciarte

Tienes dos carreras universitarias, hablas 2 idiomas, tienes algunos años de experiencia en tu sector y eres buen profesional, pero ¿qué aportas realmente que otros no aportan? Es necesario que consigas diferenciarte de los demás ofreciendo algo más especifico (un valor añadido).

Tienes que conseguir dejar huella, para ser elegible y así conseguir que los demás te consideren alguien a tener en cuenta. ¡Debes encontrar la manera de sobresalir!

6) No cuidar tu imagen en Internet

¿Te has buscado alguna vez en Google? Tu Marca Personal online es lo que dice el buscador sobre ti, por eso presta atención y ten controlada tu presencia en Internet. Hoy en día cualquier empresa o persona que busca conocerte lo primero que hace es buscarte en la Red para saber todo sobre ti.

Algunos consejos básicos que debes tener en cuenta para cuidar tu imagen son:

7) Copiar la marca personal de otra persona

Ser uno mismo es fundamental para lograr nuestros objetivos. Por eso no caigas en el error de copiar el modelo de éxito de otra marca, pues seguir la estrategia de otros sólo te hará ser uno más. Por ejemplo, si una empresa está buscando alguien distinto, original y con sus propios valores no te encontrará.

No olvides, sé tú mismo1, pues si quieres que te conozcan por cómo eres y no porque eres la copia de otra persona. La autenticidad es un plus.

8) Ser incoherente

Una marca personal con ideas poco claras, principios por definir y objetivos indefinidos es más difícil que genere confianza y que consiga encontrar su rumbo. Es un error intentar mostrar diferentes aspectos de uno mismo en función de la red social en la que nos movemos.

Hay que conseguir ser natural, coherente y equilibrado, sólo así conseguirás construir una buena marca personal.

9) Ser inconsistente

Lo peor que puedes hacer, es que después de conseguir posicionar tu marca donde quieres y que otros profesionales hablen de ti, dejes de trabajarla o la tienes medio abandonada. Si cometes este error, ¡terminarás por perder todo lo que has logrado con tanto esfuerzo!

Por ejemplo, si dejas tu blog o alguno de tus perfiles desactualizados, o dejas de contactar con otros profesionales con los que hablabas anteriormente, lo normal es que empiecen a olvidarse de ti.

Para que no pase eso debes intentar ser consistente y trabajar cada uno de los medios que hayas usado de manera regular. Es preferible estar en dos o tres sitios con una presencia regular y efectiva, que en muchos y sin control.

10) Estrategia de contenidos irrelevante

Dé que te sirve compartir diferentes tipos de contenidos, si a tu comunidad no les interesa. Debes estudiar muy bien el tipo de contenidos que quieres compartir.  Averigua qué tipo de contenidos interesan a tu audiencia, y no olvides qué, el contenido que compartes dice mucho de quién eres y de quién quieres ser.

11) No reinventarse

Es un error que te quedes siempre con los mismos objetivos, que hagas siempre lo mismo, que visites siempre los mismos lugares o que no te propongas nuevas metas. Si cometes estos fallos posiblemente tu marca personal se quede obsoleta.

Busca nuevos objetivos y metas, piensa de manera diferente1, haz cosas que no hacías antes, encuentra nuevas alternativas a algo que no te funciona pues son aspectos que reforzarán tu marca.

12) No estar actualizado

Es otro de los fallos normales, pensar que cuando tenemos una marca personal fuerte ya no es importante estar al día de las novedades de tu sector.

Si te informas diariamente y compartes o comentas lo que sabes conseguirás tener un perfil bien más valorado e interesante, tanto para otros profesionales como para empresas. Por eso, cuanto más sepas del entorno en el que te mueves, más ideas y soluciones podrás aportar en tu día a día.

13) Usar canales inadecuados

Las redes sociales son tus aliadas, pero hay que conocerlas bien y saber cuáles elegir, pues es un error pensar que hay que estar en todas solo por estar. Hay que estar en aquellas que tienen sentido para tus objetivos.

LinkedIn, es la red social más profesional, por eso es aconsejable cuidar muy bien tu perfil allí. Pero no es la única, a mi también me gusta estar en Twitter y Google+. Pero creo que depende mucho del sector en qué te mueves para elegir la red social donde debes estar.

Por ejemplo, para mi es fundamental tener mi propio blog, pues allí puedo mostrar todos mis conocimientos y capacidades. Es la parte más importante de mi marca personal, pues gracias a él puedo demostrar que soy un profesional fiable y consistente, aportar contenidos de valor y gracias a él hacerme visible en Internet.

¡Pero, eres tú que tienes que decidir cual es la mejor opción para tu marca personal!

14) No realizar Networking

Puedes ser muy diferente al resto, aportar muchas ideas o tener unas cualidades excepcionales, pero si nadie las conoce no servirá de nada. Es importante estar en continúo contacto con personas y temas relacionados con tu sector, de ellos aprenderás.

Haz nuevos contactos diariamente, intenta hablar con personas que no conoces u ofrece tu colaboración para algo. No olvides que un buen contacto puede ser la puerta para una nueva oportunidad de trabajo. Lo importante es que tu nombre esté en la mente de muchas personas.

Tomado de: claudioinacio.com

 

Además del proceso ya de por sí complejo de construcción y gerencia de una marca efectiva de gobierno, quizá una de las tareas más difíciles para cualquier administración es la de preservar o incluso poder incrementar el valor de su marca en los momentos críticos.

Y si bien las crisis no son ajenas al ejercicio público, su poder puede ser devastador para el gobierno si no son enfrentadas adecuadamente; solo basta repasar la historia para recordar los casos de gobernantes que han caído o perdido elecciones como consecuencia de crisis, que en muchos casos hubiesen podido ser mejor manejadas desde el punto de vista comunicacional.

Y es que al igual que ocurre con una marca comercial, la marca de gobierno es principalmente la sumatoria de las emociones, experiencias y percepciones que el consumidor/ elector tiene sobre este.

Por esta razón los gobiernos deben procurar que los ciudadanos desarrollen asociaciones positivas con respecto a la marca de gobierno, lo cual en principio se logra desde la perspectiva de la empatía.
El paso más importante que debe entonces emprender un gobierno para blindar su marca es el de preguntarse qué quiere la ciudadanía y luego establecer si su marca de gobierno reconoce o se identifica con esa necesidad y responde positivamente a ella. Solo cuando existe sintonía entre estos dos aspectos, el requerimiento de la ciudadanía y la respuesta empática del gobierno, es que se desarrolla una conexión entre ambos actores que fortalece la marca gubernamental.

La empatía se refiere a colocarse en los zapatos del otro, comprender lo que el otro piensa,  sentir lo que el otro siente. De hecho el principal factor de impacto negativo en la reputación institucional es la falta de interés de las instituciones en los problemas de sus públicos. Muchos gobiernos descuidan este principio básico.

La empatía es condición fundamental en tiempos de crisis.

 Luego de su posesión como Presidente de Venezuela en febrero de 1989, Carlos Andrés Pérez anunció a la nación una serie de medidas económicas que originaron el tristemente célebre “Caracazo”, que a su vez profundizó la crisis política, económica y social del país suramericano y desembocó en dos insurrecciones militares y finalmente la destitución del gobierno en 1993.

En el año 2001, el entonces Presidente de Argentina Fernando De La Rua, experimentó una situación similar. Debido a la implementación del “corralito”, la presión popular le obligó a renunciar a su cargo.

Sin entrar a considerar lo acertado o no de sus decisiones, o las razones de fondo que las ocasionaron, quizá los resultados de estas crisis hubiesen sido diferentes si estos gobernantes hubiesen podido conectar su mensaje con lo que el pueblo pensaba, sentía y esperaba en momentos tan trascendentales.

Y no se trata de desatender circunstancias graves que pueden ameritar medidas impopulares, pero quizás si de implementarlas apelando a la empatía.

No han sido pocos los países que han debido emprender fuertes cambios para sanear sus finanzas, pero lo han hecho sin mayores sobresaltos en virtud de haber tomado en cuenta las necesidades y expectativas de la población; y si bien el nivel de favorabilidad del gobierno se puede ver afectado en el corto plazo, los buenos resultados terminan favoreciendo la marca de gobierno en el largo plazo.

El gobierno de Alejandro Toledo llegó a tener un solo dígito de aprobación por parte del pueblo peruano durante su quinquenio, pero sería posteriormente reconocido por el público como el artífice de la recuperación económica del país.

Pero más allá de la empatía que el gobierno debe observar, deben existir otras asociaciones positivas de marca.

A los ciudadanos les agradan los gobiernos que hablen claro y con la verdad, que se sitúen de su lado y sean capaces de actuar en consecuencia con las circunstancias: si los gobiernos piden al pueblo que haga sacrificios, también los gobernantes deben tener la voluntad de hacerlos. Y esto es aun mas cierto en tiempos difíciles.

Otro aspecto fundamental sobre el que se basa la marca de gobierno, lo constituyen los valores que este decide proyectar, tales como eficiencia, efectividad, competitividad, justicia, austeridad, independencia, liderazgo, seguridad, honestidad o trabajo. La marca es pues, como la promesa que hace el gobierno a sus electores, en cuanto a su desempeño. Si el gobierno abandona esa promesa o estos valores son comprometidos en una situación de crisis, sin duda su marca se verá fuertemente afectada.

El manejo de las crisis debe fundamentarse en acciones muy concretas para proteger e incluso fortalecer la marca de gobierno.

La primera regla para proteger la marca durante una crisis, consiste en afrontarlas de manera pronta. El ciudadano espera que el gobierno realice eficazmente el trabajo para el cual fue elegido y que demuestre su intención de resolver la situación. El tiempo es de fundamental importancia en los momentos de crisis y la ciudadanía exige atención o respuesta expedita a la problemática. El silencio puede ser interpretado como culpa, incapacidad o indiferencia. Además permite que los adversarios moldeen o utilicen la situación a su favor. En muchas ocasiones los funcionarios de gobierno no tendrán todas las respuestas de forma inmediata, pero su disposición de buscarlas es altamente valorada por el público.

Los gobernantes han aprendido esta lección, al menos en materia de atención de desastres; entienden que la ciudadanía valora su presencia y juzga negativamente su ausencia. Hoy en día los funcionarios procuran apersonarse rápidamente en las regiones donde se han producido atentados, inundaciones o terremotos.

Vale decir que entre más alto el rango de los funcionarios que hacen frente a este tipo de crisis, mucho más alto y positivo el impacto que se causa en la ciudadanía.

Hasta hace algunos años los expertos de la comunicación recomendaban a los altos funcionarios de gobierno asociarse solamente a noticias positivas y dejar el manejo de las negativas a funcionarios de menor nivel. En la actualidad, dependiendo de la naturaleza de la crisis, se recomienda lo contrario: que el funcionario de alto nivel (Presidente, Gobernador, Alcalde) sea quien asuma el liderazgo que le corresponde durante las dificultades. 

Por su parte las noticias positivas serán comunicadas por sus inmediatos colaboradores: ministros o secretarios de despacho.

Si hay algo que todos los sectores en Colombia le reconocen al ex Presidente Álvaro Uribe,  es ser un referente en el manejo de crisis por parte de un líder. Uribe siempre se hacía presente en los lugares y situaciones de crisis, consciente de que la presencia del mandatario inspira seguridad en el público.  

Por otro lado eran menos las veces que anunciaba noticias como la liberación de secuestrados, que mas bien dejaba a sus ministros de Defensa. Uribe entendía que el líder se fortalece en la dificultad y debe ser humilde en la victoria.

La regla número dos del manejo de marca en tiempos de crisis es ser honestos. Como resulta obvio, no hay nada que afecte más la credibilidad de cualquier institución, que ser sorprendida en una falsedad. Y esta circunstancia se agrava cuando se produce en momentos de alta sensibilidad o tensión.
Ser honestos no significa tener que difundir toda la información al público, pues es comprensible que algunas crisis ameritan un manejo prudente.

Ser honestos significa reconocer los errores, en el caso de que se hayan cometido. La gente puede llegar a disculpar los errores, pues entiende que cualquiera puede cometerlos. Lo que el público realmente juzga, es la actitud frente a estos.

Tercero, los gobiernos deben demostrar a los ciudadanos, su total disposición a trabajar diligentemente en la solución de la crisis, incluyendo aspectos como determinar sus causas, colaborar con las autoridades judiciales y sancionar a los responsables, si los hubiese. Se deben mostrar hechos contundentes que reafirmen la confianza ciudadana en sus autoridades.

Quizás uno de los lunares más significativos del gobierno de George W. Bush fue su pobre manejo de la tragedia de Katrina. La administración Bush fue reciamente criticada en los Estados Unidos por su ineficiencia e ineficacia para resolver la situación que se presentó en la ciudad de Nueva Orleans luego del paso del huracán. La enseñanza es que no basta con demostrar voluntad. También hay que mostrar resultados.

En cuarto lugar figura el establecimiento de canales de comunicación con la ciudadanía, que le permitan mantenerse informada acerca del desarrollo de la crisis y las acciones que el gobierno emprende para superarla, pues la desinformación juega un papel muy nocivo para la marca de gobierno. Por otro lado, la falta de comunicación e información por parte de este, crea suspicacias y puede poner en tela de juicio su credibilidad.

Lo ideal sería que los canales de comunicación pudiesen funcionar en ambas vías, si las circunstancias así lo ameritan y permiten. Es decir que no solamente el gobierno informe, si no que también los ciudadanos puedan interactuar con las autoridades mediante preguntas, solicitudes, comentarios o sugerencias. De esta forma se sentirán valorados, y por tanto, las asociaciones que formarán con la marca de gobierno serán más positivas.  En época de redes sociales, esta regla no es difícil de observar.

Por último, el gobierno también debe demostrar a los ciudadanos su férrea determinación de que los hechos que provocaron la crisis no volverán a repetirse o en el caso de eventos naturales u otros imprevisibles,  habrá una preparación adecuada para hacerles frente. Deberán implementarse acciones concretas que así lo aseguren  y creen confianza en el ciudadano.

Años antes de Katrina, el mismo gobierno de George Bush había reorganizado la estructura de seguridad interna del país, luego de los atentados del 9/11. La percepción que tenía el pueblo americano de mayor seguridad y capacidad del gobierno Bush para enfrentar la posibilidad de un nuevo atentado fue determinante para su reelección frente al candidato demócrata John Kerry.

Todo lo anterior debe estar enmarcado en un plan de comunicación y manejo de crisis. Es decir que los gobiernos deben tener preparado de antemano un plan de acción que sirva como guía a seguir durante los momentos críticos, pues es precisamente durante estos, que puede resultar más difícil mantener la organización  y en ocasiones hasta la compostura.

El plan de crisis debe contener aspectos como, quien o quienes harán las veces de portavoces autorizados del gobierno o la entidad, los momentos de la comunicación: cuando y cada cuanto se brindará información al público, cuales son los públicos clave y los canales que serán utilizados. Incluso deben prepararse con antelación algunas plantillas que incluyan los contenidos básicos de los comunicados que se harán públicos.

Como se puede observar, un tema clave en el manejo de marca durante las crisis, es la generación de confianza. Ese es el reto de fondo del gobierno o institución. En la medida que haya más confianza por parte del ciudadano, debido a decisiones y acciones adecuadas por parte de las instituciones,  las asociaciones positivas serán reforzadas y por ende la marca.

El estilo de liderazgo personal del mandatario está íntimamente ligado a la generación de confianza y juega un rol fundamental en construcción de marca. Un líder sin seguidores que confíen en él o ella, es solamente una persona con una visión. Los líderes lideran con su ejemplo y con los valores que demuestran. Si el líder no es capaz de dar ejemplo a su público, bien sean sus colaboradores de gobierno o conciudadanos, esto se reflejará en la marca de gobierno.

La confianza es pues fundamental en el proceso de construcción de marca de cualquier institución, bien sea privada o pública, así como también la de personas. Una marca respaldada en la confianza del público es el principal capital político con que se puede contar. Es un hecho comprobado que sin confianza se pueden terminar romances y amistades. Caen economías. Y también gobiernos. 

Artículo de José Penso Arcieri. Puede reproducirse citando al autor.

 

Además de la marca política y la marca territorial, de las que ya he escrito en artículos anteriores, en política también existe la marca de gobierno,  con la que los gobiernos locales, regionales o nacionales, pueden aumentar su capital (político) de forma significativa tal y como lo hacen las empresas privadas.

En un reciente seminario sobre comunicación de gobierno en Lima, Perú, tuve la oportunidad de exponer los que a mi juicio son componentes básicos de una marca de gobierno efectiva y que comparto a continuación:

La promesa de campaña: En principio la marca de gobierno debería estar relacionada con la promesa de campaña. Si la promesa fue por ejemplo, “seguridad”, “educación”, “trabajo”, “honestidad” o “eficiencia” entonces la marca de gobierno debería hacer énfasis en ese aspecto.  De esta forma el mensaje se mantiene coherente y se proyecta cumplimiento.

Los valores: El candidato ganador, y por extensión su gobierno, deben incorporar, implementar y transmitir los valores por los que la ciudadanía los eligió: eficiencia, efectividad, competitividad, justicia, austeridad, independencia, honestidad y/o trabajo, son algunos de los más comunes.

La imagen: Es uno de los aspectos más críticos de una marca de gobierno porque debe comunicar la visión institucional de manera clara a la audiencia y también porque es el elemento que encarna y hace visible la marca ante el público. Además de la representación gráfica, el mensaje y los colores resultan de fundamental importancia en la definición de la imagen de marca.

El estilo de liderazgo: Otro aspecto determinante para establecer la imagen de marca es el estilo del líder. En este sentido cada situación es diferente: existen circunstancias que demandan un liderazgo fuerte e incluso hasta autoritario, mientras que hay otras en las que resulta más conveniente un líder más discreto o conciliador.

La experiencia de marca: Es otro aspecto crítico de la marca de gobierno, pues si hay una verdad irrefutable en comunicación política, es que esta debe ir acompañada de una buena gestión para que la marca se consolide y perdure. Nada logra un gobierno que quiere proyectarse como efectivo, si en las oficinas públicas se atiende mal al público o no se contestan los teléfonos. La mejor manera de consolidar una imagen de marca positiva en la mente del usuario, es logrando que estos tengan una experiencia de marca igualmente positiva.

La comunicación de la marca: Debe atender los principios de la comunicación estratégica y ser coordinada entre las diferentes plataformas, con el objetivo de crear, preservar o fortalecer el mensaje entre las audiencias clave.

La repetición: En mi opinión profesional, la exposición de la marca de gobierno ante las audiencias, debe ser frecuente. Gobernar es comunicar, pero comunicar no es gobernar;  por ello, hay que tener mucho cuidado en no cruzar la línea de sobreexposición de la marca, pues entonces podría producirse un efecto contrario al esperado.

La originalidad: Una marca de gobierno es original: sorprende a su ciudadanía con acciones audaces e innovadoras, muchas veces sencillas, aunque sin caer en el populismo.

La conexión: Las marcas empresariales han descubierto que la mejor forma de crear clientes fieles es desarrollando una conexión de tipo emocional. Este mismo principio aplica al sector público, tal como lo han demostrado algunos gobiernos latinoamericanos que han logrado reelegirse porque han sabido mantener la conexión con su ciudadanía.

Artículo de José Penso. Puede reproducirse citando al autor.

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